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Evgeny Sinitsyn
Alexander Pokryshkin - el genio de la
guerra aérea. La psicología del heroísmo
Rusia, Novosibirsk, 2008
La psicología de las masas y la guerra aérea
Dos
caballeros en el torneo se mueven rápidamente uno contra otro para luchar cara a
cara y aclarar: quién de ellos debe llevar el título «el más fuerte». En la
historia mundial han sido tales casos, cuando ante el comienzo de batalla de dos
ejércitos en el campo de batalla ante suyos ejércitos salían dos jinetes
solitarios armados para luchar,
vencer al enemigo y
así
inspirar suyo ejército ante la batalla decisiva. Este duelo iba según la ley de
combate «cuerpo a
cuerpo».
La colisión
de los ejércitos lleva el carácter de masas, puesto que esta colisión consiste
en mil y las decenas de mil
combates.
En una íntegra batalla cada uno
combate
influye sobre otro, todo está intercomunicado en un íntegro organismo único
dinámico vivo. ¿Si uno ha probado (sentido) el miedo, si se transmitiría al
otro? ¿Si el miedo abarca súbitamente a todos, si existiría la fuente de este
contagio de masas? Uno lucha heroicamente:
¿si probaría (sentiría) otro, quién junto a él la llamada del primero a la
firmeza y al heroísmo?
La colisión
de los grupos y de las masas grandes debe obedecer inevitablemente a las leyes
internas de la psicología de masas. Los mecanismos mentales dirigen no sólo cada
persona concreta, pero las masas grandes de la gente. Sin conocimiento de estos
mecanismos
no llegarnos a la comprensión de la psicología de batalla aérea de
grupo. Para comprender los mecanismos mentales que regulan la actividad
consciente e inconsciente de los participantes del combate de grupo, comprender
la influencia más fuerte del pánico a la conducta de los pilotos en las etapas
distintas de batalla aérea, debemos se dirige a las investigaciones de Z. Freud
sobre la conducta de las masas. Existen las masas naturales y las masas que son
artificialmente organizadas.
En su
investigación
«la
Psicología de las masas y el análisis Yo humano»
Freud examina el
ejército como la masa artificial a la que es necesaria para la cohesión la
coacción externa; esta masa es bueno organizada, tiene subdivisiones precisas.
Según Freud,
el ejército es la masa encabezada por los jefes. La coacción externa en el
ejército es necesaria, piensa Freud
para
retenerle de la descomposición y retener los cambios de la estructura en los
ejércitos. Freud dice
que en el ejército
«…
como regla,
no preguntan a nadie o no conceden a nadie la elección, si querría ser por
miembro de tal masa o no; la tentativa de la salida habitualmente es perseguida
o es castigado rigurosamente, o la salida es ligada a las condiciones
determinadas completamente. El adalid con relación a los soldados representa el
papel del padre que ama sus soldados igualmente, y por eso ellos son compañeros.
El ejército consiste en la construcción escalonada de las masas. Cada capitán al
mismo tiempo es el adalid y el padre de suya compañía, cada es Feldwebel de suya
sección» (33).
En el papel
del padre el adalid demuestra el sentimiento de la preocupación sobre cada
persona cierta, pero no como en el papel del padre que tiene Cristo en iglesia,
como piensa Freud.
Freud
afirma que el adalid, aceptando sobre sí el papel del padre, alcanza el
surgimiento de los enlaces energéticos de todas las estructuras del ejército y
ante todo de los soldados entre ellos.
Este punto de
vista provoca las objeciones y de derecho, ya que en la idea de la figura del
padre en el ejército
«no tiene del
lugar para las ideas de la patria, de la gloria nacional tan importantes para la
cohesión del ejército. Respondemos,
-
dice Freud,
-
que es el
otro no el caso simple de la asociación de las masas y, como muestran los
ejemplos de los grandes jefes militares
-
César,
Wallenstein
y Napoleón
(añadamos y adalides rusos: A. Suvorov, M. Kutuzov, G. Zhukov, K. Rokossovsky)
-
tales ideas
para la solidez del ejército no son obligatorias. Freud mismo
no renuncia a
examinar la pregunta de la sustitución posible del jefe sobre la idea que
inspira (el ejército). Él no renuncia a analizar la correlación entre éstos dos
ideas. Nosotros ya que la fusión de los motivos del reforzamiento del espíritu
combativo del ejército es tan importante en la actividad combativa de Alexander
Pokryshkin se pararemos sobre estas ideas más detalladamente.
Notaremos que
Freud
advierte que
el menosprecio a este factor energético que consolida
las
estructuras en el ejército a cuenta del surgimiento en la conciencia de los
soldados de la figura del padre
«incluso en
caso si un factor eficaz es no él uno, nos parece no sólo la falta teorética,
sino también el peligro práctico», -
piensa Freud.
La autoridad
de Alexander Pokryshkin y cuando fue jefe de la escuadrilla y más tarde cuando
fue jefe del regimiento aéreo y el jefe de la división - se fundaba sobre la
imagen inconsciente
–
sobre
la figura del
padre.
De hecho los
pilotos, no dandose cuenta en la naturaleza de esta subordinación profunda
inconsciente al jefe como
al «padre»
nombraban
Pokryshkin
«padre».
Pokryshkin
mismo, aunque fue riguroso, como es riguroso el padre justo a suyos hijos, se
preocupaba invariablemente de suyos compañeros, y un joven piloto Ostrovsky, que
fue huérfano, nombraba su hijo
adoptivo. La
pérdida de Ostrovsky
en el
combate, cuando él, siendo derribado, bajaba
sobre el
paracaídas e fue despiadadamente contra las reglas del combate aéreo, ha baleado
en el aire
por los pilotos alemanes, Pokryshkin sobrevivía penosamente, como la pérdida de
su hijo. Cuando en un combate de grupo Pokryshkin
daba los
aviones derribados los que ha derribado él mismo a los jóvenes pilotos, cuando
les enseñaba y educaba, cuando les guardaba y ayudaba en el combate, habiendo
tomado sobre
sí
el
peso de la lucha cruel, cuando Pokryshkin salvaba sus camaradas de regimiento
los que fueron en una situación pesada, él con la claridad «se encarnaba» en el
padre de los jóvenes pilotos.
Es posible
pensar que Pokryshkin
sentía
completamente en sí la imagen del padre para los camaradas de regimiento. En
este contexto hace falta de nuevo volverse al episodio, cuando él ha dicho a
María (su esposa), porqué ha renunciado a encabezar en el estado mayor de las
fuerzas aéreas el departamento de la preparación:
«no quiero
por la mesa comandar. Ando en gabinetes, y o todo el tiempo pienso: ¿cómo
allí, en regimiento sin mí? Si sin mí
derribarán
a mis
muchachos,
no podré vivir luego hasta el fin de vida con la conciencia tranquila» (29, p.
334).
Aquí todavía
un ejemplo que ilustra la razón de la mirada de Freud sobre la presencia en la
conciencia de los soldados en el ejército de la imagen del padre en cualquier
nivel de las subdivisiones
militares.
Ahora volveremos a la segunda idea de que dice Freud que inspira el ejército
hacer los actos
heroicos. Analizando las miradas de Le Bon sobre la masa, Freud
dice:
«De hecho y
Le Bon fue
dispuesto reconocer que el aspecto moral de la masa en otros casos
sucede que más alto que la moral de los individuos los que la componen y que
solamente el conjunto de las personas que la componen, es capaz al desinterés
alto y a la fidelidad» (33).
La guerra
nacional ha engendrado el heroísmo de masas. Aquellos jefes militares que podían
estimular en suyos soldados y en suyos oficiales este sentimiento alto moral
alcanzaban
más frecuente
la victoria en batallas. Pokryshkin
ha hecho la
mira en las batallas aéreas no sobre el individualismo que fue tomado como
principio en combates de los ases de Luftwaffe, y sobre el valor colectivo y la
valentía de los pilotos
de caza que tienen la
maestría alta del combate aéreo. Esta estrategia de Pokryshkin dice que ha
comprendido, aparentemente, en que consiste una gran fuerza de la conducta moral
de los pilotos en la batalla mortal.
Si la figura
del padre es este soporte en el ejército que refuerza los enlaces energéticos
dentro del ejército y sus subdivisiones estructurales, de esta suposición Freud
hace, aunque
inesperado, pero la conclusión muy fuerte: el pánico en el ejército comienza con
la desmoralización de la masa del ejército, y esto surge con la pérdida del
adalid.
Este hecho
casi incontestable comprendían bien todos los grandes adalides. Destruir o poner
en fuga al jefe del ejército enemigo
es
fue la
estrategia de
Alejandro Magno
de Macedonia
contra Dario III
de
Persia. La batalla
de Gaugamela
volvió a ser una batalla
de
caballería, teniendo 40 mil ejército en comparación
con 200 mil ejército de Dario, con
ayuda de la maniobra inesperada ha atacado el centro del ejército, donde
ha sido Dario III. Alejandro ha rompido el frente
del ejército de Dario, y después de batalla
persistente habiendo roto el sistema defensivo, ha puesto en fuga a Dario.
Habiendo perdido la dirección de combate, los ejércitos de Dario
fueron
derrotados (39).
De la
posición de las miradas de Freud a la naturaleza del pánico durante la batalla,
una derrota del ejército y el surgimiento del pánico en sus filas se
explica como la destrucción de los enlaces energéticos entre los soldados
pérsicos, ya que su adalid
Dario
corría del
campo de batalla. Freud piensa:
«la Esencia
de la masa son sus enlaces energéticos, en esto indica el fenómeno del pánico el
que mejor aprender sobre las masas militares. El pánico surge, cuando la masa
se desmoraliza. La característica del pánico es que ni una orden del jefe no
obtiene
más de
atención, y cada uno se cuida de sí, no teniendo en cuenta de otros. Los enlaces
mutuos han cesado, y se escapa impetuosamente a libertad el miedo gigantesco
absurdo» (33). Aquí Freud
nota que
pueden objetarle, pensando
que
«ocurre
justamente lo
contrario: el miedo ha aumentado hasta tal grado que se encontraba más fuerte
que todos los enlaces y la preocupación de otros» (33). Consentiremos con Freud
que una fuente primaria del miedo es la ruptura de los enlaces energéticos; una
de las causas de esta ruptura de los enlaces energéticos en el ejército es la
pérdida del jefe militar, ya que el adalid o el jefe cierra sobre sí el número
grande de los enlaces energéticos y da
el flujo
ramificado que dirige a los soldados y a las subdivisiones del ejército. Aunque
es posible suponer en este caso también la manifestación espontánea del efecto
multiplicativo:
cuanto más
miedo tanto más grande se desgarran
los enlaces
anteriores y no se anudan nuevos. Durante el efecto multiplicativo el peligro
anterior adquiere las dimensiones catastróficas.
Freud escribe
que W. Mc Dougall
encuentra el
ejemplo que explica el momento del nacimiento del pánico en el proceso del
acrecentamiento de la intensidad de la conducta afectiva a través del contagio
de la muchedumbre. Sin embargo Freud
no está de
acuerdo con tal argumento, encontrandole como un modo racional de la explicación
que excluye la irracionalidad de la conducta de la masa. Las objeciones de Freud
parecen completamente convincentes:
«De hecho es
necesario explicar: ¿por qué el miedo tan excesivamente ha aumentado? Es
imposible cargar la culpa al grado del peligro, puesto que el mismo ejército
ahora es apoderado por el pánico, se resistía irreprochablemente a lo semejante
e hasta a un más gran peligro; en esto consiste la esencia del pánico que el
pánico está desproporcionado al peligro que amenaza, a menudo encendiéndose por
motivo insignificante. Si en el momento del miedo cerval un individuo separado
comienza a preocuparse solamente de sí mismo, entonces demuestra que los enlaces
afectivos que hasta éste momento para él un peligro reducían, han cesado. Ahora,
cuando él con el peligro cara a cara, él, claro, le estima más arriba. La
esencia, por consiguiente, en aquello que el miedo cerval supone el
debilitamiento de la estructura energética (libido) de la masa y completamente
justificadamente a este debilitamiento reacciona, y de ningún modo al contrario,
es decir, que como si los enlaces energéticos (libido) de la masa perecen del
miedo ante el peligro» (33).
Explicando
así el momento del surgimiento del pánico, Freud
reconocerá
que el surgimiento del pánico en la masa es posible y por eso que el miedo en la
masa aumenta hasta las dimensiones colosales a consecuencia de la inducción (del
contagio).
Sin embargo
tal explicación de Mc Dougall,
sin duda, justamente para el caso, cuando el peligro mismo realmente está
grande, y cuando la masa no es ligada por las emociones fuertes. Freud
pone un
ejemplo del surgimiento del pánico durante el incendio en el teatro o en un
lugar
divertido. El
incendio en el teatro, es decir, en un lugar
cerrado
presenta el peligro mortal para los
espectadores,
y por eso la fuga
pánica
de teatro de los
espectadores
realmente se
explica por medio del efecto del contagio de la masa de las personas.
Con el gran
peligro, por ejemplo, en el cerco, esto es posible y en el ejército, pero para
Freud es importante y interesante otra naturaleza del pánico - cuando la unidad
militar cae
bajo la
presión del pánico, y mientras que el peligro no más que habitualmente y que
antes ya muchas veces era sufrido
firmemente
por esta
unidad
militar. Además Freud
presta
atención que no existe de la definición general precisa y no es dado la noción
precisa bajo la que se utiliza la palabra
el «pánico».
A veces, dice
Freud, así se nombran todos el miedo de masas, y en otros casos el pánico es el
miedo de la persona separada, cuando este miedo pasa todos los límites.
«Bajo el
pánico, - escribe Freud, - se comprenden una explosión del miedo, cuando ella no
es justificada por el motivo». Freud
da dos
interpretaciones comparativas de la palabra el «pánico». Una lleva el sentido
del miedo para el individuo, la segunda - el cese de los enlaces emocionales en
la masa entre los miembros separados de la masa. Lo último Freud
determina
como el caso del miedo neurótico. Cuando la masa o un individuo ve que el
peligro que amenaza a todos aumenta, puede surgir el pánico. Y aquí Freud
descubre la consecuencia importante que resulta de la desmoralización de la
masa. Es que con la desmoralización de la masa no se toman en cuenta los
intereses ajenos que existen habitualmente entre los miembros separados de la
masa.
La pérdida de
la ayuda lleva a las consecuencias catastróficas. La pérdida del adalid engendra
en el ejército combatido la psicosis, aunque el peligro se queda el mismo. Si se
rompe el enlace con el jefe, se rompen, como regla, los enlaces mutuos entre los
individuos, - tal es la conclusión de Freud. Utilizando la metáfora, Freud
fija la
esencia de suyo modo de tratar psicoanalítico: «la Masa se dispersa como se
dispersa
con
la
experiencia el frasco de que han roto una parte superior».
En este
contexto del análisis del papel del jefe en batalla podemos interpretar la
hazaña heroica de Grigory Golubev (acompañante de Pokryshkin) que se ha lanzado
a cortar a la ráfaga, habiendo puesto su
«cobra»
bajo el fuego
enemigo y ha salvado a su jefe. Un papel del jefe-padre es la percepción
inconsciente del jefe en un grupo de combate, y Golubev
conscientemente e inconscientemente
sacrificaba
suya vida para el salvamento de todo el grupo, defendiendo a su jefe, salvando
el grupo de los cazas.
Ahora tenemos
que para pasar hacia el análisis de los procesos mentales que pasan en la
conciencia y en el inconsciente de los participantes del combate de grupo,
utilizar el método del análisis estructural axial. Es interesante saber una
pregunta: como en
las
condiciones
de la descomposición de los enlaces emocionales en la masa entre los
participantes separados del combate de grupo surge un pánico en la conciencia de
los pilotos que combaten encarnizadamente durante la colisión en el aire de dos
grupos hostiles.
Tan pronto
como comienza el pánico y el miedo, el caos
llena la
conciencia y esa energía del caos conduce a la desorganización de las
estructuras y el caos inmediatamente comienza a dominar en conciencia.
El pánico
del piloto engendra
dispersión de
los
pensamientos, la concentración del pensamiento sobre los modos comunes de la
superación de la situación difícil desaparece.
Por ejemplo,
se
acordaremos el combate al principio de la guerra que conducían los cazas del
acompañamiento de 9 de los aviones de bombardeo soviéticos Su-2.
En el grupo del acompañamiento han sido dos Il-16 y el jefe de ese par Mig-3.
Después del ataque súbito de 4 de
«messerschmittos»
en seguida
fue derribado Il-16. Esto ha llevado en el pánico las filas de cazas que han
quedado. Los enlaces energéticos en 3 de cazas en seguida se descompusieron.
Así es
posible explicar porqué el avión jefe Mig-3,
no aceptó el
combate con 4 Me-109
que atacaban
a los cazas. Mig-3 se ha ido del combate al picar, y su otro avión acompañante
Il-16
a que fueron perseguidos
del
par
de
«messerschmittos»,
también al
descender en picado a la tierra, trata de salvarse, saliendo del combate,
lanzándose
a 3 de
Pokryshkin. Pokryshkin, al estimar esta situación como crítica, va por el curso
contrario, su avión acompañante Diyachenko
toma
la puntería
del jefe Me-109
y le derribe.
El pánico y
la incertidumbre están al lado. Quién tiene miedo de la incertidumbre, se
entrega más pronto
al
estado pánico. De la experiencia de combates esto sabía cada piloto. Por eso
cada uno de los pilotos de caza en grupos que combatían, aspiraba a reducir la
incertidumbre de la situación para sí, apoderarse de situación ventajosa,
hacerla transparente para la victoria sobre el adversario. Pero siendo en
estado pánico, un piloto está impotente a crear la incertidumbre máxima para el
adversario y a seguir a las órdenes de su jefe. Ya que al entrar
en el estado
del pánico, es imposible tomar la decisión correcta, puesto que la conciencia
está dispersado. Si en el estado normal cada uno de los pilotos aspira a cierta
decisión precisamente verificada, esperando reducir la incertidumbre de la
situación para sí y crear la incertidumbre máxima para el adversario, en el
estado del pánico estas esperanzas sufren una derrota. La incertidumbre aumenta
agudamente, porque nadie de los miembros del grupo no está asegurado que hará su
compañero, y como responderá a la maniobra del enemigo.
En combate de
grupo es extremadamente importante conservar para la victoria los enlaces
emocionales energéticos entre los pilotos en grupo, solamente entonces vendrá el
éxito. El adversario aspira a lo mismo. Quién primero perturbará los enlaces
energéticos entre los miembros del grupo adversario - ganará una batalla aérea.
Más
arriba
ya se ha
dicho,
como
dos pilotos tenían un diálogo más interesante que ha mostrado que la táctica del
estilo de ataque de Pokryshkin, en realidad, refleja algunos principios de las
teorías científicas que serán elaborados después de la guerra (la teoría de las
decisiones estadísticas (la teoría de los juegos, la teoría del riesgo), synergy,
la teoría de los sistemas. Un piloto de caza
valiente Ilya
Babak, tratando de comprender la causa del fracaso en una de las batallas
llevadas con los aviones de bombardeo, ha preguntado a Pokryshkin: por qué su
grupo, teniendo dos veces más los cazas
-
dos ochos no
podía derribar
ni uno de
aviones enemigos. Mientras que Pokryshkin
dirigía
solamente uno 8 de aviones, y su grupo ha derribado 9 aviones del adversario.
La respuesta
de Pokryshkin
es
profundamente simbólica:
«Comprende,
Babak, toda la esencia es que atacabais el grupo como los
aviones de bombardeo
separados.
Así nos enseñaban en escuelas, pero esto es correcto solamente con los
ataques de los grupos separados y pequeños. Y para atacar los grupos grandes es
necesario, ante todo, dispersarles, es necesario dividir el orden cerrado de los
aviones de bombardeo. El par de los cazas debe en el ataque frontal de arriba
derribar al avión jefe. Los alemanes bombardean, como regla, por el avión jefe.
Si él es derribado, una fila densa se destruye. Aquí
comienza el
problema
principal de los cazas
- aniquilar a los aviones separados» (29, p. 322).
Pokryshkin,
no sabiendo
ningunas teorías psicológicas, utilizaba intuitivamente sus principios. De la
experiencia ha visto que con pérdida del jefe en el grupo de los aviones de
bombardeo alemanes se pierden unos enlaces entre los pilotos alemanes. La figura
del jefe-padre en el ejército no depende de la arma – si
sería la infantería esto,
si sería
una división de tanques, una escuadra o una escuadrilla. La pérdida del
jefe-padre en todas las armas, pero especialmente en combate aéreo, destruía los
enlaces emocionales energéticos entre los miembros del grupo de combate
(de la
escuadra de Luftwaffe o de la escuadrilla soviética). En la situación semejante
el adversario comenzaba a defenderse caóticamente, y Pokryshkin
con sus compañeros
derribaban
los aviones enemigos. Esto llevaba además aún hacia acrecentamiento del
pánico y de la
discordancia en
la defensa de
los aviones de bombardeo alemanes.
Partiendo de
las leyes de la psicología de las masas, vemos que una idea (casi profética)
fue, a primera vista, asombrosamente la regla simple táctica de
Pokryshkin
que
empleaba en
las operaciones militares en el aire de su escuadrilla
- «no se
puede marcharse del grupo - incluso lanzándose en la persecución tras un
objetivo fiel».
No sólo, ya
que «un solo» siempre está indefenso de los ataques súbitos
de los
cazadores
alemanes del lado de la cola del
caza, y también porque «un solo» o incluso «un par» - no son protegidos por los
enlaces fuertes mutuos energéticos uno con otro.
Pokryshkin
tenía una cualidad excelente de la mentalidad: en cualquiera que sea la
situación complicada que haya caído,
no se entregaba para el pánico, en otras palabras, nunca se apoderaba de él el miedo
neurótico. Esto es propio excepcionalmente para unas personalidades fuertes - para
los grandes adalides, para los viajeros - investigadores atrevidos
polares (Nandsen, Amundsen, Scott etc.), los subyugadores de las cimas,
los navegadores (Columbus, Magellan,
Cook). En estas cualidades excepcionales de las
grandes personas está un misterio. ¿Cómo no caer bajo la influencia
del miedo cerval? ¿Se
puede educar la intrepidez o este rasgo potente del alma
es inherente para una personalidad histórica del nacimiento? La ciencia tiene que
responder todavía a estas preguntas. Los problemas del caos y del orden es
los temas de synergy y la pregunta siguiente del análisis esto es un estudio de
los principios de synergy de la guerra aérea.
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