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Evgeny Sinitsyn, Olesia Sinitsyna
El misterio de la creación de los genios.
Rusia, Novosibirsk, 2004.
La espontaneidad
El don de la genialidad entre otras
propiedades de la persona creadora incluye la espontaneidad de los procesos
mentales. La espontaneidad es el proceso mental no sólo no dependiente de la razón,
pero parcialmente que lo avasalla. La espontaneidad es el flujo de los lanzamientos de inconsciente los
pensamientos, el flujo de las ideas, el flujo de las conjeturas, el flujo de los
destellos y las decisiones paradójicas. Además la espontaneidad se da a conocer
obligatoriamente en la unión con la intuición, y la intuición, a su vez, tiene
necesidad de la espontaneidad. La espontaneidad puede asociarse con el tiro o el lanzamiento como la lava
del volcán. A través de los lanzamientos espontáneos se resuelve la tensión del
pensamiento o el sentimiento, sin la espontaneidad el pensamiento y el sentimiento pierden
su fuerza,
pierden su energía. Sin explosión de la pólvora en el tronco la bala no saldrá
del tronco. Y los pensamientos nuevos, las ideas o las asociaciones que vuelan
en el cerebro, sin explosión espontánea no alcanzarán la conciencia.
La espontaneidad puede asociarse y con la noción la fuente, pues en este
proceso hay unos rasgos generales del flujo: el lanzamiento hacia arriba, la
descomposición a los chorros separados, la saturación por la energía al
principio y la pérdida de la energía después del logro del punto superior. La
espontaneidad puede ser expresado por los chapoteos solitarios, los
lanzamientos raros de los pensamientos, las ideas, las asociaciones.
La
espontaneidad crea la impresión del caos hasta que la razón no comience
a ligarla. La espontaneidad hay una expresión superior de la individualidad. De la
consonancia de la espontaneidad y la inspiración nace la unión intensa de la novedad y el
ideal. La vía al ideal de la creación perfecta está a través de los chapoteos de
la espontaneidad.
Cuando no existe la espontaneidad,
entonces se descubre la indecisión y la vacilación entre las soluciones
alternativas. Sin de la espontaneidad el desarrollo de las estructuras semánticas ocurre por la
vía tradicional de las decisiones estereotipadas. Se pierde así la búsqueda
creadora.
Para comprender que representa tal
proceso complicado mental como la espontaneidad, examinaremos cual papel de
este proceso mental en la actividad creadora. Tomaremos para el ejemplo el
desarrollo de la estructura informativa-semántica. La designaremos a través «S»
(la estructura). Supondremos que esta estructura consiste en diez nociones аi
ˆ A (i = 1,10). Todas estas nociones son ligadas
entre ellos por la multitud de enlaces bj
ˆ B (j = 1, n). El desarrollo comienza de la actualización
del objetivo básico o incluso del surgimiento de la multitud de los objetivos.
El proceso general de la creación pasa con el aumento de la tensión en la
estructura. Pero el logro del objetivo al principio de la actividad creadora no
claro todavía. Las recepciones habituales estereotipadas de la búsqueda de la
decisión que son reproducidas en la conciencia, no traen el resultado.
Debe estar presente el complejo de los factores
entre que, por ejemplo, la concentración de la energía mental, la inspiración,
la reconcentración, la intuición para que una persona (pintor, científico,
compositor etc.) pueda alcanzar el objetivo en el proceso creador. Inconsciente y la energía mental se concentran
sobre dado conjunto de las nociones A y el conjunto de los enlaces B. En este
momento la espontaneidad
"toma" la parte de cada factor de la genialidad, los
completa, uniendo todas estas partes en un proceso espontáneo complejo.
Admitimos, ha nacido la idea intuitiva ii que sopla como unir
dos nociones, por ejemplo, a1
y a4
por el enlace b4
así que conforme a esta idea, el objetivo actual debe ser
realizado por enlace nuevo entre las nociones a1
y a4.
Pero la conciencia, controlando el logro del objetivo, comprende que esto fue el
tiro perdido. Y de nuevo el objetivo crea la tensión en el sistema mental en el
lote local de la estructura informativa semántica. De nuevo la tensión se
acrecienta, puesto que la primera idea se encontraba errónea, entonces el flujo
espontáneo de las ideas, los pensamientos, los destellos con el fin de la
búsqueda de la noción nueva o los enlaces nuevos entre las nociones, continúa el
trabajo creador. Preguntaremos: ¿cuando llega una señal sobre el cese de la
búsqueda? Cuando el criterio de la belleza y la armonía sean satisfecho, llegará
la señal sobre el cese de la búsqueda. Y de la
multitud de enlaces nuevos y las nociones se dibuja súbitamente el resultado
deseado e inesperado. Toda esa búsqueda espontánea de la estructura nueva, sus incrementos
(micro y macro) se coloran en los sufrimientos fuertes
emocionales. Cuando los objetivo lleguen la estructura nueva informativa semántica, recibida en el
resultado, será reproducida al principio en la conciencia, luego en la memoria,
siendo es espontáneamente colorada por las emociones.
El pensamiento potente asociativo y
la sensación asociativa, la sensación y la espontaneidad extraordinaria de los destellos - distingue a los
creadores grandes en la ciencia y los artes. El comienzo creador de la
espontaneidad es realizado en el fondo de la destrucción de las
estructuras tradicionales. A pesar de que la espontaneidad la alternativa al
determinismo su flujo pasa en el cauce limitado que anchura residual, le da
libertad de expresarse.
La fluctuación de la espontaneidad es determinada por muchas causas y, ante todo, el tipo
de la persona (C. G. Jung pensaba que a los introvertidos el material obedece a
las intenciones conscientes del creador, y a los extravertidos el material no
obedece al autor, el autor obedece a las exigencias del material creador). Es
necesario notar que en la creación la espontaneidad hay siempre un producto de los procesos inconscientes. La
espontaneidad es propia los extravertidos y los introvertidos, pues la actividad
espontánea inconsciente es la condición principal del proceso creador.
Siguiendo a C.G. Jung, es posible hacer la conclusión que al introvertido en el
proceso creador la parte grande pertenece a la conciencia, pero entonces la
espontaneidad como un producto inconsciente, se encuentra desdichada en
la creación. Por eso seríamos obligados suponer que el don genio es el suerte
solamente a extravertido, pero esto no así. Y al genio del introvertido la parte
creado por él del material representa el producto de la actividad intensiva
inconsciente, tanto como al extravertido. Inconsciente en la unión con la
conciencia crea aquellas obras que confesarán después como genio. La unión con
el tipo ocurre a través de las estructuras de entrada del pensamiento, por eso
el tipo psicológico influye sobre el desarrollo de las estructuras. Resulta de
aquí la posibilidad del autodesarrollo cíclico: la espontaneidad cambia las
estructuras semánticas, y aquellos a su vez, regulan el flujo de la
espontaneidad .
Estudiando el proceso de la
creación en el arte (la poesía), C. G. Jung ha ofrecido la idea paradójica sobre
aquello que la convicción de libertad absoluta de la creación, con toda
probabilidad, simplemente la ilusión, ya que aquello, quién crea, piensa que
navega, «aunque en realidad le lleva la corriente invisible». Es posible añadir - la corriente espontánea.
C.G. Jung dice que podemos examinar ciertas obras «casi como la esencia viva que
utiliza a la persona sólo como el caldo de cultivo, explotando sus capacidades
en el consentimiento con las leyes y creándose la en ejecución de objetivo
propio creador». Si de debajo de la pluma del autor en seguida salen las obras
completas y perfectas, - escribía C.G. Jung, - «ellos entran en el mundo … en
toda la belleza y la potencia, como Atenas que ha aparecido de la cabeza del Zeus. Estas obras se imponen categóricamente al autor, apoderando de su mano …
la Obra trae la forma propia: todo que el autor quería añadir es rechazado, y
aquello que él mismo quería dejar, le es impuesto con la fuerza doblada.
Mientras que su mente consciente se encuentra sorprendido e impotente ante este
fenómeno», al autor invade «por el flujo de los pensamientos y de las imágenes que
él tenía intención de crear nunca y, que por su voluntad propia verían nunca
luz. Aquí el creador no es identificado con el proceso de la creación, él
reconocerá que es sometido a la obra o se encuentra fuera de ella … » (103, p.
321 - 324).
Es posible contarlo correcto solamente en
parte, puesto que los impulsos de inconsciente son controlados, en el resultado,
con ayuda de la conciencia. Hay un proceso de la lucha nombrada por el principio dinámico
de la creación. Por eso si seguir la teoría de C. G. Jung, en el proceso
creador inconsciente al pintor (el pintor en amplio sentido), ejerce la
influencia no menor sobre el proceso de la creación que la conciencia.
Solamente la parte de los impulsos de inconsciente es controlada inevitablemente
por la conciencia.
Las personas que son lejanas de la
creación musical, no sospechan que la composición de música en mucho es ligada
a la capacidad del compositor espontáneamente de «oír», intuitivamente de sentir
muchas ideas bruscamente y en las situaciones
inesperadas. Por palabras de uno de los investigadores de la creación de Beethoven, él
(Beethoven) debió detener constantemente el empuje de las ideas: «los Sonidos se mueven
rápidamente como el torbellino», - escribía él en uno de las cartas. «Me
pregunten: ¿de donde tomo las ideas? ...no puedo decir a usted esto es
algo auténtico … las cojo
sobre el seno de la naturaleza, en el bosque, en
silencio de la noche, por la mañana temprano, excitado por los humores que el poeta
expresa en las palabras, y yo transformo
en los sonidos, suenan, hacen ruido, se desencadenan hasta que no surjan
antes de mi como las notas» (86, p. 321 -
324).
La propiedad excelente de la
espontaneidad es que la espontaneidad invariant acerca de cualquier tipo de la
creación. La naturaleza mental de la espontaneidad es igual y para los pensamientos del científico y sus ideas,
y para los
pensamientos musicales y las ideas musicales al compositor o el hallazgo
inesperado del color al pintor.
Teniendo en cuenta la interacción
individual inconsciente y la conciencia a cada creador, es posible intentar
explicar, cómo se cristaliza la originalidad del estilo. Recurriendo a la
metáfora de C.G. Jung y siguiendo su posición, es posible decir que el timonel en
la lancha sigue la corriente, independientemente cuál de las instalaciones de la
conciencia él sigue (la instalación consciente o inconsciente), trata de usar nunca el timón. Es claro que esto es
imposible. Y por eso la constancia del estilo se explica por la individualidad
de la persona o la presencia del filtro individual mental y la distribución de
las aportaciones de los factores personales por los ejes del sistema mental.
Evidentemente, que el genio que
atrae la fuerza espontánea incomprensible, aportará inevitablemente en aquello
que le es impuesto, cualesquiera de los factores significativos de la
mentalidad. Es imposible excluir estos factores esenciales personales,
conscientes, puesto que estos factores darán señales de vida, contraponiéndose a
la fuerza impuesta.
Cuando no existe la espontaneidad,
la razón no tiene tal fuerza que mueve por el proceso creador. En la
espontaneidad hay dos partes opuestas: por un lado, para la creación es
necesaria la espontaneidad que es libre del control de la conciencia, con l'otra, sin control de la conciencia - no hay ayuda de la razón. La
espontaneidad no lucha con la razón; reforzando la razón, la
espontaneidad dirige de dentro, alimenta y lucha con la razón,
cuando la razón se apoya en el conservadurismo excesivo.
En la genialidad se demuestra la
espontaneidad infinito. Solamente la espontaneidad superiores,
incontrolable por la conciencia (como el grado superior de libertad en la
creación sin el cauce, dado por la tradición, y la restricción de la razón)
permite hacer los grandes descubrimientos.
Los grandes descubrimientos están
lejanamente fuera de los límites de los sentidos tradicionales. Es necesario el proceso espontáneo «más
allá de la
faceta habitual» para que una persona pueda caer en esta región fronteriza. Por eso la espontaneidad superior se hace
por aquel
límite más allá de que reina la anormalidad.
C.G. Jung pensaba que la aportación
individual inconsciente en el proceso creador es insignificante. S.
Freud afirmaba que la base de la creación son los procesos que pasan
en el inconsciente individual.
En la concepción de la psicología
estructural-axial que describe en este libro se
supone la
inevitabilidad del compromiso. Este compromiso es basado en la importancia
relativa de las aportaciones de los factores distintos en la actividad del
complejo mental autónomo.
Partiendo de esta idea, la
espontaneidad se alimenta la suma de dos aportaciones desiguales de los flujos
de las energías, dependientes de los estados distintos de la mentalidad: al
principio el flujo de la energía del colectivo inconsciente ocupa el valor
que domina, quitando la parte de la energía mental de del individual
inconsciente; en un otro caso, al contrario, el flujo de la energía del
individual inconsciente ocupa el valor que domina, y la energía mental del
colectivo inconsciente se disminuye.
Según nuestra opinión, hay una posibilidad para
"calcular" con la ayuda de matemática la influencia
de muchos factores: todas las ideas de Freud sobre la influencia
del inconsciente personal y todas las
ideas de C.G. Jung sobre la influencia en creación de la actividad del
inconsciente colectivo.
En el matemático se sabe que la
función de dos variables z (х,
у)
depende de ambos, si los valores de cada uno difiere del cero. Pero cuando
uno de las variables es igual al cero (х
= 0), esto significa la sección de la superficie z (х,
у)
el plano ZУ.
En ese plano recibimos la función de una variable z (у).
Admitimos que la energía mental del inconsciente colectivo es designada Ec,
la energía mental del inconsciente personal es designada Ep,
entonces la acción de la energía sumaria mental está equivalente a la función ∑ (Ec
Ep).
Cuando pensamos que el pintor crea la obra bajo la influencia de las tendencias
del inconsciente personal, y el inconsciente colectivo retrocede, esto significa que la
energía mental del inconsciente colectivo es igual al cero Ec
= 0.
Dentro de los límites de este modelo podemos tener en
cuenta ambas teorías: la teoría de S. Freud
y la teoría de C.G. Jung, pensando que la aportación de
dos aspectos de la energía mental se hace distinta.
Independientemente de lo que,
de cuales capas del inconsciente salen los flujos de la espontaneidad, la naturaleza
de la espontaneidad no se hace menos trágica que es trágica la creación.
Esto podría ser talón de Aquiles de la espontaneidad.
Pero la dialéctica de la espontaneidad es tal que su carácter trágico es su manifestación
superior. La tragicidad de la espontaneidad es sólo una consecuencia de la tragicidad de la revuelta. Pero
la lucha de la espontaneidad contra el estancamiento de los estereotipos es la armonía
de la creación.
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