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Evgeny Sinitsyn, Olesia Sinitsyna
El
misterio de la creación de los genios.
Rusia, Novosibirsk, 2004.
El bloque de las funciones mentales
Según la teoría de
los tipos psicológicos de Jung, cada individuo tiene al
mismo tiempo dos orientaciones opuestas vitales: la
extraversión y la introversión. Esas dos orientaciones
están en la persona simultáneamente, pero una de ellos
se hace dominada, es controlada por la conciencia y
refuerza un papel de la razón en la vida de la persona.
Sin embargo las dos orientaciones no son aisladas,
encontrandose en la oposición (en relación una a otra).
Si una se manifiesta como la dominante, otra en este
momento es debilitada parcialmente, aunque resiste a la
que domina. Si en la conciencia domina el objeto o la
imagen del objeto, la inclinación al objeto, esto
determina la conciencia extravertida del individuo y a
través de la conciencia extravertida - la conducta de la
persona, y si el objeto se somete a los puntos de vista
interiores subjetivos, la orientación de la conciencia
es introvertida.
En orientación
extravertida se manifiesta la tendencia del interés
hacia el mundo exterior: a otras personas, a los
objetos, es decir, los factores exteriores son la fuerza
motriz básica. El introvertido, al contrario, meterse en
sí mismo, en su mundo interior, en mundo de sus
pensamientos, sus sentimientos y su experiencia; está
contemplativo, está inclinado a alejarse de los objetos,
su interés es concentrado en sí mismo. El flujo de la
energía mental en el extravertido va hacia los objetos,
y el flujo de la energía mental en el introvertido, al
contrario, va dentro. Ruso poeta Alexander Pushkin era el
extravertido, y ruso poeta Boris Pasternak era el
introvertido.
La extraversión y
la introversión tienen el significado, por lo visto,
solamente en tal tipo extremo de la actividad que es el
arte militar. Diremos que la mayoría de los adalides
geniales se referían a al tipo extravertido, ya que para
el extravertido es propio el deseo a usurpar
(conquistar) los objetos exteriores, y hablando sobre la
lengua de la guerra - hacia los ataques y las acciones
ofensivas.
El inconsciente en
el extravertido, según Jung, tiene el carácter
introvertido que compensa, en el introvertido - al
contrario - el inconsciente tiene el carácter
extravertido.
Siguiendo los
razonamientos de Jung sobre los rasgos de la mentalidad
de los extravertidos y los introvertidos, se puede
llegar a la conclusión: el rasgo del don genial que
pertenece al tipo extravertido, consiste, aparentemente,
en lo que el don genial del extravertido lleva en sí la
tendencia histórica para la humanidad y las nociones
superiores colectivas.
En el don genial
del extravertido se realiza el campo ancho del mundo
objetivo (Darvin, Landau). Y el rasgo del don genial del
introvertido en lo que el posesor de este don adelanta
las ideas, las perspectivas, las imágenes simbólicas
dirigidas hacia adentro; la fuerza creadora de este don
consiste en la capacidad de crear aquellas ideas,
imágenes simbólicas, que no se sobreentendían en los
hechos exteriores objetivos (Kant, Adler).
Según Jung, cada
papel que compensa de la función mental es inconsciente.
Así, el extravertido tiene la introversión inconsciente,
el introvertido tiene la extraversión
inconsciente. La división de las personas en los tipos
no se ha limitado por su división en dos multitudes por
dos orientaciones de la conciencia. Jung clasificaba a
las personas por los tipos con ayuda de las cuatro
funciones mentales, cada uno de que responde por el
pensamiento, la intuición, el sentimiento y las
sensaciones. La sensación Jung ha determinado «como la
percepción por medio de los órganos de los sentimientos»
(la sensación caracteriza la función de los órganos de
los sentimientos), la intuición ha determinado «como la
percepción a través del inconsciente». El sentimiento
Jung examina como «la función del alma» separadamente
de la sensación y el presentimiento o la intuición. Él
escribe: «Cuando pensamos, lo hacemos con la intención -
llegar a cualquiera inferencia o la conclusión, y cuando
sentimos - para alcanzar la apreciación justa; la
sensación y la intuición como las funciones de la
percepción tienen por objetivo la percepción dada, y no
su interpretación o la apreciación» (105,
с.642.).
El pensamiento Jung
comprende como la premeditación, comprensión y decisión
con la contribución grande de la razón.
La teoría de los
tipos psicológicos de Jung se basa en la noción sobre la
diferenciación de las funciones mentales. La
diferenciación de las funciones mentales consiste en el
aislamiento de una función mental de otras funciones, su
dominancia sobre otras funciones (la expresividad fuerte
en comparación con otros funciones), por eso se separa
entre otros funciones en valor de la energía mental.
El término «la
diferenciación» en la psicología (y, cómo eso comprendía
Jung) significa el pico fuerte expresado, mientras que
en matemática la diferenciación de la función exige la
continuidad de la función, de su fluidez, la presencia
de la derivada, es decir, la ausencia del pico, donde la
derivada o no existe, o es igual al cero. Pero esto no
basta, es necesario también el aislamiento de sus partes
separadas una de otra.
La diferenciación
desaparece, cuando las funciones mentales se mezclan, se
hacen indivisibles; así surge con la confusión en el
sentimiento en uno entero, por ejemplo, los sentimientos
del amor y el odio. El arcaísmo resiste la
diferenciación de las funciones desplazadas mentales
inseparables una de otra las que caóticamente se
mezclan. La función no diferenciada tiene el carácter
unido y en sus partes separadas, - suponía Jung. Así,
por ejemplo, no diferenciada capacidad de la sensación
sufre de mezclar de las esferas separadas de la
sensación (el oído de color). Decimos que la confusión
de las esferas separadas de la sensación («el oído de
color») que fue mencionado por Jung como la confusión de
las funciones mentales representa, en realidad, no la
confusión de las partes separadas de la función de la
sensación en el sentido del arcaísmo de esa función,
cuando el color y el sonido son los ruidos con relación
uno a otro. Al contrario, el fenómeno «del oído de
color» es un fenómeno raro de la sensación diferenciada
del color y el sonido. Se sabe que el oído de color
tenían los compositores N. Rimsky-Korsakov, A. Scryabin
y el pintor P. Sezann.
T. Ribot ha descrito algunas hipótesis acerca del origen
de este fenómeno. La hipótesis embriológica dice que el
oído de color es la reminiscencia de la época alejada,
cuando ese fenómeno era la regla para la gente. La
hipótesis anatómica supone que eso es la unión entre los
centros cerebrales de las sensaciones visuales y
acústicas. La hipótesis psicológica afirma que eso es la
asociación. Dos sensaciones diferentes: el color y el
sonido pueden asemejarse uno a otro a consecuencia del
reflejo general que hacen en algunos organismos
excepcionales.
En realidad, «el
oído de color» - este don asombroso del pintor o el
músico es la capacidad insólita para la síntesis en el
arte. Cuando el color y la música se reúnen
conjuntamente, nacen los nuevos tintes de la idea
artística y se refuerza la reacción estética en su
influencia sobre la persona. El fenómeno «del oído de
color» testimonia sobre la diferenciación alta de las
partes separadas de la sensación en la mentalidad de su
posesor. Esta propiedad del talento especial concedida a
las personas raras.
En systemology es
conocido el hecho: cuanto más desordenado sistema, tanto
más grande su perspectiva de depender de los factores
casuales (factores interiores y factores exteriores). La
casualidad de la situación y la posibilidad de la
adaptación hacia esa situación depende no sólo de la función
diferenciada mental y el control de la conciencia sobre
la situación por medio de esa función, sino también de
la reacción de las funciones arcaicas cuya papel aumenta
en la situación cuando un individuo pierde el equilibrio
mental, cuando la función diferenciada no puede
controlar las señales exteriores e interiores.
Jung afirma que cada uno tiene la intuición, pero su
fuerza es distinta para los tipos diferentes
psicológicos; cada uno tiene la capacidad de la
actividad mental, pero unos tipos psicológicos usan más
el pensamiento (lógica), otros usan más el sentimiento
que el pensamiento. Hay aquellos, quiénes tienen más
desarrolladas las sensaciones en comparación con la
intuición, se consideran los tipos sensoriales. Gracias
a estas cuatro funciones, según Jung, llega el grado
determinado de la integridad: « ... la sensación
establece que pasa en realidad; el pensamiento nos
permite conocer que significa el sentimiento dado, cuál
su valor... la intuición indica las posibilidades «de
donde» y «adonde» las que consisten en aquello que en un
momento actual existe.
Gracias a esto la orientación puede ser de la misma
completa como y la definición del lugar en el espacio
por medio de las coordenadas geográficas» (105, p. 643).
Este pensamiento de
Jung da la base de investigar la mentalidad del
individuo en los límites de cierto sistema espacial de
las coordenadas con el vector
multidimensional que se
traslada en ese sistema, y nos dirige a la comprensión
de la orientación de la mentalidad del individuo.
A través de
la predominancia de una de cuatro funciones básicas (el
pensamiento, la intuición, el sentimiento y la
sensación), - escribe Jung, - se da a conocer en el
individuo de manera especial cada una de dos
orientaciones generales y la introversión, y la
extraversión.
No existen los introvertidos puros y no descomponibles y
los extravertidos, y existen solamente los tipos
(funciones-tipos) funcionales introvertidos e
extravertidos: los tipos pensadores, sensoriales etc.
Existen, así, por lo menos, ocho tipos distinguidos. Sin
embargo, la intuición genial de Jung le ha dictado que
es posible la clasificación más detallada, cuando la
división se
realice
en muchos tipos. Es evidente, -
escribe Jung, - con el deseo es posible aumentar ese
número, si cada una de las funciones exponer a tres
subgrupos que fuese posible empíricamente. «Se puede,
por ejemplo, es fácil dividir el pensamiento en tres
formas bien conocidas: intuitivo y especulativo, lógico
y matemático, empírico y positivo. Los subgrupos
semejantes pueden ser formados y para otras funciones,
por ejemplo, en caso de la intuición que tiene
intelectual, así y el aspecto emocional y sensorial»
(105, p.624).
De aquí se deduce
que, por ejemplo, el papel de la intuición intelectual
es anticipar las operaciones lógicas (el análisis, la
síntesis) y unir las nociones que no son vinculadas por
la lógica; este aspecto de la intuición existe solamente
uniendose con el pensamiento y
predispone hacia
los rasgos que son propios al pensamiento científico. La
unión de dos funciones mentales es una conclusión que
Jung no ha hecho. La unión de dos funciones fuertes es
la fuente de las particularidades de muchas rasgos de la
personalidad. Uniendose, el aspecto intelectual de la
intuición y el pensamiento encarnan el tipo del
científico analista, del descubridor de lo nuevo.
Es interesante
saber: ¿a cuál de los tipos psicológicos Jung atribuía a
sí mismo - al científico genial? ¿El tipo pensador, pues
ha creado la teoría original fundamental científica o el
tipo intuitivo? Ya que la intuición genial ha dictado a
Jung que la conducta de la persona parcialmente es
formado por la experiencia
milenaria que está escondida
en las profundidades de su inconsciente.
«Por el aspecto emocional de la intuición, - escribe
Jung, - el individuo es capaz directamente de percibir
la realidad - captarla como si a nivel de los
sentimientos. El aspecto sensorial de la intuición
permite inconscientemente captar los datos de la
experiencia aún no comprobados por la práctica. Sobre
ese nivel puede ser formado el número grande de los
tipos, cada nueva subdivisión se hace cada vez más y más
refinada». (105, p. 627). El aspecto sensorial de la
intuición en la unión con el pensamiento crearán, por lo
visto, tal rasgo de la personalidad, como la
inteligencia que es
orientada para la
investigación
.
Ya que las
funciones mentales, según Jung, pueden ser las fuertes o
débiles (arcaicos), el campo de la actividad mental de
la persona en mucho está determinado por la combinación
de las funciones mentales y por su fuerza o su debilidad.
El arcaísmo, según Jung, es el carácter antiguo de los
contenidos mentales y las funciones mentales. Estas
propiedades son todos los rasgos psicológicos propias
para el
modo primitivo
espiritual. Esos rasgos
componen la esencia de las funciones arcaicas mentales.
Todas las fantasías que surgen de las profundidades del
inconsciente, tienen por su naturaleza el contenido
arcaico. Ambas funciones mentales – la función fuerte
y la función débil existen en la lucha. La función
fuerte mental desplaza de la conciencia la función
débil, por eso la función débil pasa en el inconsciente
y está allí en el estado arcaico. A su vez, la función
débil mental aspira a volver de nuevo en la esfera de la
conciencia y desplazar (sustituir) la función fuerte.
Jung ha designado
cuatro pares de funciones que luchan. Eso es el
pensamiento fuerte en la conciencia y el sentimiento
débil que fue desplazado
(sustituido) por el pensamiento en el inconsciente; la intuición fuerte y
la sensación débil que fue desplazada (sustituida) por
la intuición en el inconsciente; el
sentimiento fuerte y el pensamiento débil que fue desplazado (sustituido) por
el sentimiento en
el inconsciente; la sensación
fuerte y la intuición débil que fue desplazada (sustituida) por
la sensación en
el inconsciente.
La clasificación de los
tipos, según Jung, es una división de las personas en los
tipos psicológicos por una función fuerte (diferenciada)
mental. En esta clasificación existen ocho tipos: el
extravertido pensador, el introvertido pensador, el
introvertido intuitivo, el extravertido intuitivo, el
extravertido sentido, el extravertido sensorial etc.
Las funciones
fuertes mentales orientan la conciencia en concordancia
con su actividad específica dirigida. El pensamiento
orienta la conciencia hacia las operaciones lógicas y
los juicios intelectuales. Para el tipo pensador el
pensamiento es la función creadora. Pero la función
mental el sentimiento no se queda en el lado, puesto que
cualquiera actividad se acompaña de la apreciación que
da el sentimiento. El sentimiento refuerza o debilita la
motivación al logro del objetivo.
El sentimiento
orienta la conciencia en base de las apreciaciones
emocionales. El tipo sentido es opuesto al tipo
pensador. Ese tipo creativamente desarrolla la multitud
de sus estructuras semánticas por medio de la función
diferenciada el sentimiento.
Si el poseedor del
don genial poético se hace el tipo psicológico con la
función fuerte el sentimiento, él no escribirá nunca los
versos como Dante, Shakespeare, Byron,
Goethe,
Schiller, Pushkin y Lermontov - los poetas que pensaban
contradictoriamente y paradójicamente. El poeta genial
del tipo sentido crea los versos llenados por la melodía
y la armonía de los sentimientos delgados.
Aparentemente, el poeta del tipo psicológico sentido era
Sergei Esenin.
El tipo sentido en
la decisión de los problemas vitales da la prioridad al
sentimiento, confiándole todas las apreciaciones
significativas para él dentro de las estructuras
semánticas, aunque las habilidades lógicas que consisten
en la capacidad aplicar las operaciones lógicas (muchas
veces repetidas) son inherentes a cualquier tipo
sentido.
La intuición
orienta la conciencia en base de las conjeturas,
la imaginación y de la previsión de las nuevas
posibilidades. El tipo intuitivo desarrolla las
estructuras semánticas con la prioridad de la intuición;
con su ayuda se liquidan todos los blancos y las
deformaciones en las estructuras semánticas.
La sensación
orienta la conciencia en base de la experiencia práctica
y da un medio mental de la adaptación al mundo exterior.
Toda la teoría de
C. G. Jung se basa sobre las tendencias opuestas: el
desplazamiento (la sustitución) y el efecto que le
compensa que salva y equilibra la mentalidad de la
persona.
Hay un principio esencial del desarrollo de las
estructuras semánticas que, en realidad, refleja la
confirmación profunda de la teoría de los tipos
psicológicos de Jung, y su esencia consiste en la
clasificación de los tipos de la persona por el grado de
la diferenciación de las funciones mentales. Este
principio consiste en lo que el desarrollo de las
estructuras semánticas de los tipos distintos va, en
realidad, en el curso del desarrollo de las cuatro
funciones mentales descubiertas por Jung.
En cuáles
funciones es concentrada más la energía mental, cuáles
funciones de cuatro - son creadoras, y cuáles funciones
ejecutan
solamente un papel autorreguladora de la compensación -
depende no sólo la esencia de la división de las
personas por sus tipos psicológicos, sino también y su
inclinación hacia los tipos determinados de la creación.
Así, todos los tipos pensadores son inclinados a las
ciencias (esos tipos pueden ser los genios en cualquiera
de las esferas), todos los tipos sentidos son inclinados
a los artes (esos tipos no pueden ser genios en las
ciencias).
La clasificación de
C. G. Jung era completada por otros científicos. Por
ejemplo, eso es la idea sobre la división de los tipos
psicológicos por dos funciones fuertes mentales.
Describiremos algunos ejemplos de las personas que, por
lo visto, pertenecían a los tipos determinados
psicológicos. El tipo intuitivo pensador: Cervantes,
Galois, Einstein, Landau; el tipo pensador intuitivo:
Kant, Beethoven,
Russell. Estos tipos son predispuestos a la actividad
intensiva intelectual. Es interesante que la capacidad
al pensamiento intensivo abstracto, es decir, a la
actividad científica se forma definitivamente bastante
tarde - hacia veinte años, pero para los científicos
geniales eso no es la regla, ya que la mayoría de los
grandes científicos han descubierto la capacidad al
pensamiento intensivo abstracto mucho antes. Entre
ellos: Pascal, Newton, Leibnitz, Gauss.
La visión de las
relaciones recíprocas espaciales de los objetos hasta
los detalles es propio a la función sensorial. Cuando la
capacidad semejante se une con el pensamiento lógico, los
tipos sensoriales pensadores y pensadores sensoriales
pueden ser los tecnólogos destacados, constructores (S.
Korolev, R. Bartini), el arquitecto (A. Gaudi), los
pintores (P. Sezann, P. Picasso). Es probable que estos
tipos psicológicos también pueden ser y los matemáticos
destacados, ya que para demostrar los teoremas
científicos es necesario la visión espacial de la lógica
de los razonamientos: las trayectorias del pensamiento,
los índices matemáticos, los símbolos
diferentes. Tal visión, como
han mostrado las investigaciones en la teoría de los
tipos psicológicos, se apoya no en intuitiva, pero en la
percepción sensorial de la información.
Pero hay aquí una contradicción esencial: sin intuición
fuerte no es posible hacerse un gran matemático. Los
tipos sensorial pensadores son predispuestos a la
carrera militar y a la actividad reformadora estatal (Alejandro
Magno de Macedonia,
César, Suvórov, Napoleón, Zhúkov).
Así, cuatro
funciones mentales es un medio básico del desarrollo de
las estructuras semánticas. Para cada tipo psicológico
el salto de la estructura inicial apriorística semántica
S0 a la estructura final a
posteriori S1= S0 +
Δ
S0 pasa en formas diferentes, puesto que más
grande participación en el incremento de la estructura
semántica toman aquellas funciones dominantes mentales
las que son propias para el tipo determinado
psicológico. Un problema principal es comprender: cómo
influye el tipo psicológico del genio sobre el mecanismo
del incremento a la estructura S0
de las
nociones y nuevas comunicaciones.
Todas las funciones mentales fuertes diferenciadas
(las funciones donde
se concentra
la energía grande mental (funciones creadoras)) y
las funciones débiles
están predestinado a encontrar en los límites de la estructura anterior
apriorística semántica las nuevas comunicaciones y
también a completar las estructuras apriorísticas
semánticas con las nuevas nociones y nuevas
comunicaciones, de este modo, extendiendolas y
contribuyendo a su desarrollo.
En razón de esta
posición es posible examinar la clasificación de Jung
de otro modo que ha hecho Jung mismo. Todo el proceso
de la división de los individuos en las clases se funda
no en aquello cuáles
funciones
diferenciadas mentales de cuatro tiene, y sobre el que
cuáles
funciones mentales
participan con la contribución grande en la
«construcción» de la estructura S1 a través
de los incrementos de las estructuras semánticas de los
tipos diferentes
ΔS0 (en dependencia de la esfera de la actividad intelectual
o de la creación). Metafóricamente este proceso se puede
presentar como la carroza aparejada con cuadriga de
caballos de la raza distinta cuya fuerza
está
desigual: una cuadriga de caballos mueve una carroza,
pero cada caballo corre con la velocidad distinta.
La distribución de
la energía de las funciones mentales tiene el sentido
profundo que se manifiesta en la autorregulación del
desarrollo de las estructuras. Por un lado, es necesario
la aceleración de este desarrollo, con otra - deben ser
los mecanismos de la
represión. Ese proceso es la
compensación - unas funciones compensan otros. Las
funciones, llenadas por la energía mental, participando
en el desarrollo de las estructuras semánticas, deben
tener el contrapeso como las funciones más débiles
mentales cuya papel es la compensación de la actividad
de las funciones fuertes. No es posible solamente
aspirar adelante, no mirandose hacia atrás. Así, por
ejemplo, los sentimientos ayudan al pensamiento, y
contienen al mismo tiempo los arrebatos excesivos de
pensamiento.
De una nueva
comprensión de la clasificación de los tipos sale
todavía una consecuencia importante sobre la naturaleza
de la compensación. Ya que la naturaleza de la
compensación - aquel fundamento sobre que está la teoría
de los tipos psicológicos, no fue descrita precisamente
por Jung, pero ha dicho que la compensación es el
mecanismo universal autorregulador de la mentalidad de
la persona. Examinar ese problema interesante C.G. Jung
ha dejado a los continuadores de su teoría.
En el escorzo de la
idea de Jung sobre la compensación es posible analizar
el pensamiento creador y la intuición creadora de los
genios. Reflexionando sobre la creación y sus fuentes en
el colectivo inconsciente, Jung ha visto el fenómeno de
«Faust» así: el genio de Goethe ha encarnado en la
imagen de Faust la evolución de dos partes de la
personalidad que luchan y el final de esta evolución
como la búsqueda eterna del sentido de la vida.
El fenómeno del
alma doblada de la persona que fue descubierto por Jung,
presencia en la imagen del Demonio en el poema de
Lermontov. Su Demonio es el arquetipo de la sombra,
segundo «Yo» del poeta lo que está escondido en las
profundidades de su mentalidad. Como en «Faust»: la
primera parte del alma humana es Faust, la segunda parte
es su sombra satánica - Mephisto. Y el Demonio de
Lermontov es un símbolo de los sentidos contradictorios:
el símbolo inconsciente del poder y el símbolo de la
saciedad de él, su sed, el sufrimiento de su carga; el
símbolo de la conquista y la destrucción.
Según el
pensamiento Jung, el arquetipo de la sombra lleva en sí
la energía enorme mental. Los sufrimientos de Demonio
son unos sufrimientos del poeta mismo. Pero el
sufrimiento que fue expresado por el poeta a través del
arquetipo de la sombra, no aquello sufrimiento que es
habitual para la persona. La sombra «sufre» de otro modo
que la persona misma. Puede ser, este arquetipo de la
sombra ha
llevado, al fin y al cabo,
al poeta
mismo bajo el tiro. Un descubrimiento fundamental de
Jung sobre el papel de la compensación en la mentalidad
de la persona sirve no sólo de la explicación de los
procesos que pasan en la mentalidad humana, sino también
permite interpretar el desarrollo de las estructuras
semánticas reproducidas en el cerebro de la persona.
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